Historia - La Cabaña

El establecimiento siempre contó desde sus orígenes con una importante majada ovina cuya producción se destinaba principalmente para consumo interno. A comienzos de 1990 con la llegada de reproductores adquiridos de la Estación Experimental Anguil del INTA (lugar de origen de la raza) se comenzó a trabajar con la raza Pampinta.
De esta manera, año tras año la majada se fue uniformando con las características propias de la raza y al mismo tiempo se fue acrecentando dada la alta prolificidad de la misma.
Todo esto, sumado a la alta calidad de sus carnes magras, posibilitó su inserción en el mercado a través de restaurantes y carnicerías.

 

Con la creación de la Asociación Argentina de Criadores de Pampinta, Cabaña Doña María, paso a formar parte de ella con animales que figuran bajo registro en dicha entidad.
Posteriormente, con la aparición de animales de pedigree, se trabaja también bajo los registros de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
En resumen de lo expuesto hasta aquí, más el firme propósito de seguir trabajando en pos del mejoramiento y difusión de la raza, hacen en su conjunto la razón de existir de Cabaña Doña María.